Clases de Afrocubano y Rumba para la Salsa

Si te despierta curiosidad el la expresión corporal y quieres sacar el máximo partido a la salsa y a todos los ritmos latinos, debes comenzar por sus orígenes.

Es una clase orientada a sacar el máximo partido a la Salsa y ritmos latinos, para ello nos tenemos que ir a la fuente, a la raíz, a la base de la salsa que es la percusión, a los tres tambores batá que es donde nace la fuerza, la expresión del movimiento en la vieja África que se ha mantenido apenas alterada en su viaje hacia Cuba.

tambores bata
Iyá, tambor grande; Itótele, tambor mediano, y Okónkolo, tambor chico

Descubre en el AFROCUBANO, la RUMBA, (Guanguancó, Yambú y la Columbia) así como los diferentes ORISHAS (Santos en la religión Yoruba), la Verdadera Esencia de la SALSA y de todos los RITMOS LATINOS.

Afrocubano y Rumba

Horarios de Salsa y Latinos

horarios curso 2015/2016

Quién imparte las clases de Afrocubano y Rumba

Javier Monier

Javier Monier es el profesor de afrocubano y rumba en la escuela. Nacido en Santiago de Cuba, se trasladó a la ciudad de La Habana donde empezó sus estudios académicos en la Escuela Nacional de Arte en la especialidad de danza moderna y folklórica.

Una vez graduado, pasó a la vida profesional formando parte como primer bailarín de una de las compañías de danza de más prestigio del país, el Conjunto Folklórico Nacional de Cuba.

Durante 15 años y en dicha compañía, se forjó su experiencia como bailarín profesional, nutriéndose de los mejores conocedores de esta manifestación cultural hasta alcanzar la categoría de bailarín solista. Al mismo tiempo Javier, combinaba sus ensayos con otros compromisos internacionales y estudios de superación.

Beneficios del Afrocubano y la Rumba

Son clases para volver a los orígenes de la Salsa, del movimiento, de la cadencia, de la relajación y la elegancia en el movimiento, de ese famoso 'tumbao' cubano que nace de la interiorización del son, de la rumba, de la tranquilidad en el baile.

De no tener que pensar en los pasos, porque nacen del interior, de armonizar los tambores cubanos con el latido de nuestro corazón. De viajar a través de la Rumba y el Afrocubano como fuente de riqueza y expresión corporal para el baile de cualquier otra danza.

Hoy en día no es habitual bailar o escuchar musica afrocubana, pero está presente en cualquier baile latino, en los tmabores, en la percusión, todo tiene un comienzo y en estas clases aprenderás a sentir la música en tu interior para poder bailar con ella como aliada en todo momento, más allás de la mera repetición robótica de figuras pre-aprendidas que es lo que se estila desgraciadamente hoy en día.

Es una clase magistral muy recomendada para todo tipo de público y para todas las edades, una clase muy vital y energética en la que aprenderás a integrarte con la base de la música.

Danzas Afrocubanas

Conga, Mambo, Bolero, Guajira, Son y Salsa, Chachacha, Dazón...

En 1513 entran en Cuba los primeros esclavos africanos para sustituir en las duras faenas al indio, que para el siglo XVII queda casi exterminado.

Junto a los distintos grupos étnicos traídos de Africa vinieron sus expresiones culturales, tanto artísticas como religiosas.

Muchos piensan que la música heredada de nuestros esclavos no pertenece a nuestro "folklore", y en realidad esta música es de origen africano, pero se ha desarrollado y ha evolucionado totalmente en nuestro pueblo.

Sus bailes y cantos simples, eran comunes en ceremonias para difuntos y de iniciación, también en la festividad de algún dios. Los grupos de procedencia Bantú tienen bailes colectivistas, estaba el baile Maní que ya está en desuso, exclusivo para hombres aunque algunas mujeres fuertes y varoniles también los han bailado.

Era como un deporte pugilístico a base de golpes y se apostaba dinero como en las peleas de gallo.

La Makuta era un baile antiguo y secreto, también en Regla Conga.

Se bailaba dentro del cuarto sagrado.

El bailador se ponía como un delantal de piel de venado, y en la cintura, hombros y piernas llevaban campanillas y cascabeles, y del pecho colgaba una gangarria.

El baile de Palo o Garabato lo caracterizaba un movimiento brusco de los brazos y el pecho hacia delante y a veces circular.

No se usaba tambor sino un palo de guayabo dando un golpe seco entre ellos y as acentuaba el ritmo del baile.

Este choque sirve para irradiar fuerza de la tierra y poderes benéficos.

Y por último tengan El Baile de la Yuka que era de fertilidad; erótico, donde se chocaba la pelvis como consumando el acto sexual.

Se hacían acompañar por unos tambores llamados igual.

Algunos informantes de Lydia Cabrera decían Yuka o Makuta indistintamente, por lo que se nota que el tiempo ha influido y transformado algunos de estos cantos y coreografías en diversas regiones, como ha pasado con todos estos cultos de transmisión oral, por lo que no son exactos en todas partes que se conozcan.

En las danzas de los Yorubas (Santeros) cada Santo tiene un baile diferente que con su movimiento tratan de escenificar el carácter del mismo.

Así Ochosi, por ser el Dios de la Caza, su danza es rica en pantomimas de caceras y las de Yemayé, Diosa del Mar, mantiene movimientos vivaces y ondulantes como las olas marinas, unas veces calmadas y otras tempestuosas.

Por su parte Changó, dios del rayo, el fuego, y la virilidad, mientras baila saca la lengua para significar que la tiene de fuego, dando brincos bien altos y haciendo contorsiones bien extrañas, tratando de acentuar su prepotencia con crudas evocaciones eróticas sexuales.

Cuando se está danzando, los creyentes que bailan, o simplemente los que participan cantando u observando, se van posesionando de algún muerto (si es congo), o de un santo (si es yoruba), o sea que recibe en su cuerpo el espíritu de alguna entidad.

Todas estas danzas tienen características similares a base de hileras o círculos, aunque algunas con el tiempo han evolucionado y adquirido novedosas coreografías.

Estos bailes no se convirtieron nunca en populares por su carácter intrínsecamente religioso.

A todos estos, el pueblo lo identificaba como Toque de Santo y su fidelidad fue privativa de la gente de color (sus primeros practicantes).

Por otra parte estaban los Bembé de los cuales participaban blancos curiosos, que iban a observar los bailes de negros y mulatos. Algunas de estas danzas tienen vigencia en Cuba de las cuales se han originado bailes populares.